El siglo de Cartier-Bresson. Gran documental, en la 2 de RTVE

Fotograma del Documental "El siglo de Cartier Bresson"

fotograma del documental “El siglo de Cartier Bresson”

En La 2 de Radio Televisión Española podemos ver un estupendo documental titulado “El siglo de Cartier Bresson”. Pero al parecer sólo estará disponible en su página web hasta el 14 de Septiembre de 2017. Así que date prisa para no perdértelo, merece la pena.

De todas formas, y aunque me ha llevado algún tiempo, he transcrito y pongo más adelante todas aquellas frases o pensamientos volcados por Bresson a lo largo del documental, pues al menos a mí, verlo escrito me ayuda a reflexionar con más calma, que cuando lo escuchas rápidamente junto a la proyección de unas imágenes impresionantes. Espero que a ti también te ayude, y el esfuerzo haya merecido la pena.

 

En parte del documental se habla también de su biografía, y tengo que decir, que aunque conocía gran parte de su obra, y algo de su biografía, no lo tenía con una persona tan comprometida con su tiempo y con la sociedad. Y jamás pensé que en su vida, sobre todo de joven, hubiera pasado por tantos momentos difíciles, y penurias, a pesar de pertenecer a una familia acomodada.

 

No es la primera entrada que aparece en mi blog sobre Cartier-Bresson, pues aparte de las menciones indirectas, hay o debería haber otras dos entradas sobre él. Una después de mi visita a la exposición que sobre este gran maestro de la fotografía realizo la Fundación Mapfre en el 2014. Y otra, después de leer hace unos años, una de sus obras: “Fotografiar del natural” pero que lamentablemente y en la migración de servidores que realice hace algún tiempo en el blog, parece que se ha perdido. Ya la repondré, pues debo tener archivado el texto.

 

Y como decía, aquí dejo la trascripción de las frases que de alguna forma están más relacionadas con el mundo de la fotografía, sobre todo de la fotografía documental que fue su gran especialidad, aunque todo lo que se dice en el documental es interesante.

  • Siempre hay que preguntarse de qué se trata,
    sea la imagen que sea.
    Se tarda mucho en aprender a observar.
    A mirar con peso, interrogando.
  • El placer radica en que la geometría sea perfecta.
    Todo lo demás es cuestión del subconsciente.
    Es un mero apoyo. 
  • Lo que cuenta es el tiempo. Nada existe para siempre.
    Todo cambia de un segundo a otro. 
  • En el reportaje fotográfico, que es nuestro cuaderno de bitácora,
    lo único que cuenta es el instante. 
  • Se trata de combinar la emoción que transmite una persona
    y el placer de la organización plástica. 
  • La intuición del número,
    el rigor en el equilibrio de las formas.
    Esa es la base. 
  • Para mí, la libertad es un marco.
    No es una tontería, no es algo banal.
    Dentro de un marco hay un sinfín de variaciones. 
  • Me intimida pegar la cámara al ojo. Soy tímido y descarado a la vez.
    Este oficio está a medio camino entre un carterista
    y un funambulista. 
  • ¿Dónde se integra esta serie de fotografías que vas a hacer?
    ¿De qué se trata?
    Lo reflexionas, y luego dejas que la realidad venga a ti.
    A veces sientes las cosas y otras no. 
  • Si lo que tienes es algo artificial, o si te duele algo,
    por más que dispares no saldrá nada.
    Y por más que cambies de objetivo no saldrá nada. 
  • Lo que cuenta es la sencillez, lo natural, la vida,
    el detalle genuino.
    No es un fresco histórico, sino un detalle preciso. 
  • Observar y ver no es identificar, sino penetrar. 
  • Todo pasa por el cerebro,
    pero en la sensibilidad y la sensualidad
    es imposible separar lo físico de lo mental.
    La comunión es absoluta. 
  • Cuando estás buscando algo, notas una especie de tensión.
    Notas que algo importante está creciendo.
    Y cuando se produce, se acabó. Es como un orgasmo.
    ¿De qué se trata? 
  • Fotografiar es muy complicado.
    Hay que ser muy preciso en la elección.
    Uno tiene que saber lo que quiere. 
  • Hay algo indignante en fotografiar a gente.
    Es una violación, sin duda,
    y si la fotografía no contiene una cierta sensibilidad,
    resulta algo salvaje. Estás arrebatando algo.
    Si alguien no quiere que le fotografíen,
    hay que respetarlo. 
  • A veces una situación te hace reflexionar:
    “¿Y aquí qué va a pasar?”. Y entonces hay que esperar.
    Algunas fotos requieren esperar, esperar…
    Y al final, el momento llega.
    Pero hay otras que son inmediatas, en las que uno siente
    que no hay que esperar, sino captar el momento. 
  • Para mí, la fotografía consiste en poner en el mismo punto de mira
    el ojo, la cabeza y el corazón. 
  • La cámara de fotos no es más que la prolongación de mi ojo. 
  • A mí me costaría hacer fotografía para publicidad,
    para un detergente o un coche. Uno debe creer en lo que hace.
    ¿Cómo es posible creer en la superioridad de un jabón
    sobre otro jabón?
    Pido disculpas a todos los jaboneros del mundo.
    Uno debe implicarse en lo que hace y creer en ello.
  • Si apareces en una fiesta con una cámara,
    es probable que haya más cámaras que invitados.
    Ya nadie fotografía el silencio. 
  • Mi memoria es la máquina de fotos.
    Y, cuando recuerdas todo lo que no has fotografiado,
    es como cuando te acuerdas de tus errores pasados
    y te pones colorado.
    Pero esas cosas no se lamentan, las cosas son como son. 
  • En la fotografía se combina un placer y un gozo físico.
    Porque también hay una libertad física,
    no es como el deporte,
    en el que hay que inflar los músculos, lograr marcas, competir,
    y no me gustan las competiciones,
    no me gustan las carreras de caballos.
    Pero la fotografía tiene un componente mental,
    una cosa mental. 
  • Muchos fotógrafos compartimos un mismo sentimiento
    sobre el sentido de este oficio.
    Creemos que somos testigos de nuestra época,
    sin pretensiones, sin juzgar nada.
    No se trata de que presentemos tesis de nada, todo lo contrario.
    Plasmamos los momentos que nos impactan.
    Se trata de plasmar la sensibilidad en la gelatina de la película. 
  • No se puede traficar con la fotografía.
    Si hay una puesta en escena,
    se convierte en algo muerto, estéril y sin interés. 
  • Si la foto es buena, soy incapaz de retocarla.
    Las cosas las has visto en un momento y en un lugar precisos
    y, para mí, la variante tiempo es primordial. 
  • Vivir es reflexionar continuamente, menos cuando fotografías.
    Ahí solo cuenta la intuición. 
  • George Braque me regaló un libro.
    A él se lo había dado Jean Paulhan.
    Y el libro se titula “Zen en el arte del tiro con arco”,
    de Herrigel.
    Para mí, es la base de la fotografía.
    Desaparece el yo, eso queda totalmente fuera. 
  • Hay rostros resplandecientes.
    Es como si de ellos emanara algo que impregna toda la película. 
  • La maravilla de la fotografía está en las cosas fugaces. 
  • Lo interesante de los retratos
    es que terminas desnudando a la persona.
    Es apasionante pero, a veces, también incómodo
    porque ves a la gente desnuda. 
  • El fondo, el entorno es tan importante como el rostro. 
  • Me gusta la fotografía en blanco y negro porque es una transposición.
    El blanco y negro aporta una abstracción.
    Sí, existe el color, pero ese no es en absoluto mi mundo.
    El color es como una vidriera.
    Y puede resultar interesante y agradable.
    En cierto modo, favorece.
    Pero no tiene la fuerza de la abstracción del blanco y el negro.
  • la verdad, es que yo me divertiría igualmente,
    aunque en la cámara no llevara un carrete.
    El verdadero disfrute proviene de estar delante de una persona
    y presionar el botón en el momento justo.
    Hablamos de una fracción de segundo, que es el único momento de creación. 
  • Los medios necesarios para sacar el máximo provecho
    son muy austeros.
    Un aparato y un objetivo. Hay que captar la vida con decisión. 
  • Prefiero el formato 24×36 de la Leica
    porque la proporción me parece preciosa
    entre el largo y el ancho. Es un juego que me satisface.
    El formato cuadrado me parece monótono. 
  • Nunca busco hacer la gran foto.
    Es la gran foto la que se me ofrece
    y hay que estar disponible para echarle el lazo. 
  • Se puede enseñar todo menos la sensibilidad y la sensualidad.
    Todo lo demás se puede aprender. Hay profesores de todo.
    Fue Cioran quien dijo:
    “No vale la pena aprender todo aquello que se puede enseñar”. 
  • El placer está en la siguiente fotografía.
    Esa especie de angustia ante la realidad.
    Preguntarse: “¿Qué me voy a encontrar?
    ¿A dónde tengo que ir? ¿Qué tengo que mirar?
    ¿Qué es importante? ¿Qué me gusta? ¿Qué no me gusta?” 
  • En este oficio hay que pasar desapercibido.
    Si quieres observar, no te pueden conocer.
    Si no, se oirá: “Mira, el famoso fotógrafo”.
    Y, luego, la fama es muy difícil de llevar. 
  • Nos gusta que nuestro trabajo interese a la gente,
    pero hay que plantearse qué significa exactamente.

Harry Callahan. La belleza de lo imposible.

Harry Callahan. La belleza de lo simple

No deja de sorprenderme cuanto se puede aprender de los grandes maestros de la fotografía, simplemente, con mirar, algunas de sus imágenes. Y lo que es más importante, cuantos sentimientos y sensaciones son capaces de transmitir con una sola imagen.

Hoy en el blog de Nacho Rivera, descubría una imagen del gran maestro Harry Callahan. Una foto que yo no conocía. Y que me ha sorprendido, como en su día lo hicieron otras muchas de sus imágenes. El tema podríamos decir que es repetitivo dentro de su obra, pues una vez más nos muestra su esposa Eleanor y su hija Bárbara, en un paisaje. Haciendo de contrapunto a una gran extensión casi vacía, en este caso enmarcada por la silueta de unos árboles en primer plano.

Para mí, es una de esas fotografías que nos muestran cuanto se puede decir, con tan poco. Sensación de soledad, de intimidad, de indefensión. Supongo que a cada uno, quizás cosas distintas según sus propias vivencias. En cualquier caso una imagen con la que deleitarse un buen rato.

¿Y a ti que te transmite?

Mi visita a la exposición de Bruce Davidson

USA. New York City. 1959. Brooklyn Gang. Coney Island. Kathy fixing her hair in a cigarette machine mirror.

USA. New York City. 1959. Brooklyn Gang. Coney Island. Kathy fixing her hair in a cigarette machine mirror. © Bruce Davidson/Magnum Photos

Encontré mi camino en la vida a través de la lente de la cámara. La usé para plasmar mis sentimientos sobre el mundo. Todavía lo hagoBruce Davidson

Aunque por los pelos, pues la exposición fue clausurada el pasado día 15, tuve la oportunidad de disfrutar la semana pasada, de esta gran colección de imágenes del gran maestro Bruce Davidson, gracias a la Fundación Mapfre que las ha expuesto en su sala Bárbara de Braganza del 22 de septiembre de 2016 al 15  de febrero de 2017.

Poco que decir de este gran fotógrafo estadounidense, que fue miembro de Magnum Photos, y que nos dejó una gran cantidad de imágenes a través de sus series fotográficas en las que nos mostraba el mundo con su estilo personal y directo. Pero si no lo conoces, o quieres saber algo más sobre su biografía o su obra, al final poco algunos enlaces que te pueden ser de ayuda.

Bruce Davidson es uno de esos fotógrafos para los que la fotografía es una forma de vida, una vida que nos muestra a través de lo que conoce, de lo que vive, y con un gran contenido de poesía. En palabras del comisario de la exposición Francesco Zenot, se trata de alguien que es “primero ser humano, luego fotógrafo”.

En la exposición nos muestran doce de sus series más emblemáticas de sus 50 años de carrera. Pues Davidson trabajaba principalmente en series. Y cada serie era fruto de un producto de investigación, de una etapa de su vida, de unas vivencias. En total 190 imágenes realizadas entre 1955 y 2013, muchas de ellas de trabajos realizados para la Agencia Magnum, y algunas como las series de naturaleza que nunca habían sido expuestas.

Es difícil destacar una de las series, si no es por el mayor o menor interés que el tema pueda despertar en el espectador. A mí particularmente me gustaron sobre todo la de “Los Wall” (su primera serie), “La Viuda de Montmartre” (muy influida por haber conocido el trabajo de Henri Cartier-Bresson), y como no, su mítica “Calle 100 Este” que es probablemente su proyecto más conocido y que tuvo una gran influencia en la fotografía de la época, tras ser expuesto en el Museum of Modern Art de Nueva York.  Pero he que decir que una que me sorprendió en gran manera, en parte porque no la conocía, y en parte porque estaba realizada en nuestro país, fue la que realizo en Málaga y Almería cuando estuvo cubriendo el rodaje de la película “Mando perdido”. Y digo en parte,  porque no sólo es por eso, sino por su capacidad para en unas pocas imágenes captar el ambiente general de la mayoría de los pueblos de España en esa época. Y además haciendo alarde de unas dotes sorprendentes para la composición.

Lamentablemente no he sido capaz de encontrar en Internet, para poneros el enlace, a un par de fotografías, de las realizadas en España, que me encantaron en lo que se refiere a la composición y el momento. Pero en lo que a composición y expresión se refiere, la imagen que pongo al principio “Cathy by cigarette machine” correspondiente a la serie de las bandas callejeras de Brooklyn, no tiene desperdicio. Una imagen que es toda una lección de fotografía, y sobre la que se podría escribir muchas páginas.

En resumidas cuentas, una exposición increíble, sobre un fotógrafo cuyas imágenes  no dejan a nadie indiferente, en las que como todos los grandes maestros sabe mostrarnos la espectacularidad de lo cotidiano, con imágenes sencillas al menos a primera vista, y que esconden un tesoro cuando aprendes a mirarlas.

Algunos enlaces al autor y a su obra.

El microsite de Mapfre sobre la exposición

Bruce Davidson en Magnun

Sobre la exposición en rtve

Biografía, obra y artículos en Artsy.net (En inglés)

Exposición de Julia Margaret Cameron

Julia Margaret Cameron

Julia Margaret Cameron

“Aspiro a ennoblecer la Fotografía, a darle el tenor y los usos propios de las Bellas Artes, combinando lo real y lo ideal, sin que la devoción por la poesía y la belleza sacrifique en nada la verdad” (Julia Margaret Cameron a Sir John Herschel, 31 de diciembre de 1864)

La fundación Mapfre nos está acostumbrando últimamente a traernos las mejores exposiciones fotográficas que pasan por nuestro país. En este caso en su sala de Bárbara de Braganza nos acerca a la gran fotógrafa Julia Margaret Cameron.

En la exposición, y a través de más de 100 fotos, se nos muestra un amplio espectro de lo que fue todo su recorrido fotográfico, e incluso personal, con algunas anotaciones de sus diarios y correspondencia personal.

Julia Margaret Cameron, no nos engañemos, fue muy criticada en su época, para muchos nunca fue considerada una gran fotógrafa, en gran parte por su aparente dejadez con los aspectos técnicos, el desenfoque de sus retratos, que ella reivindicaba como un afán de captar lo importante y no entretenerse con lo superfluo, incluso sus negativos rallados, arañados, con motas, etc. Pero el caso es que todos esos defectos, ¡ lo que hace el paso del tiempo !, hoy se ven como un punto de modernidad, y como una visión avanzada para su tiempo.

En cualquier caso, y dejando atrás las polémicas, si tienes la oportunidad de visitarla, creo que esta es una exposición ineludible para cualquier amante de la fotografía. Yo sólo pude dedicarle un par de horas, pero te aconsejo vayas sin prisas. Sus retratos, genero en el que destaca por encima de los demás, están llenos de fuerza expresiva, y sólo en algunos de ellos podrías pasarte horas.

Información práctica:

Fundación Maphre

Sala de exposiciones Bárbara de Braganza

C/ Barbara de Braganza, 13 – Madrid

Fechas: Del 17 de marzo al 15 de mayo de 2016

Página web de la exposición: https://www.fundacionmapfre.org/fundacion/es_es/cultura-historia/nuestras-salas/barbara-braganza/

 

 

 

“Intimate Landscape” , y otros 416 libros de arte gratis.

Líquenes en el árbol de palo santo . Isla Barington ,Islas Galápagos . 21 de mayo de 1966 (Eliot Porter)

Líquenes en el árbol de palo santo . Isla Barington ,Islas Galápagos . 21 de mayo de 1966 (Eliot Porter)

Hace un par de días , una amiga compartía en una red social un enlace, en el que se informaba que el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, había colgado en la red, para su visionado, o descarga de forma gratuita, 417 libro de su colección de historia del arte.

La verdad es que la colección es impresionante, y lo primero que hice fue testear los libros que había referentes a fotografía, que sí que hay unos cuantos, y a continuación puse el nombre de un fotógrafo americano que me vino a la mente: Eliot Porter. Y así fue como encontré una de sus obras, que no conocía, y que lleva por título “Intimated landscape” (Paisajes íntimos), obra publicada por The Metropolitan Museum of Art of New York.

En el libro se recoge en 55 imágenes, o más bien debería decir láminas, para ser un poco más fiel a la traducción de la obra que usa la palabra inglesa “plates”, las obras correspondientes a la exposición qpo MET realizo en 1979 sobre Eliot Porter.

Eliot Porter  ha sido muy reconocido, entre otras cosas, por sus trabajos en fotografía a color, en la que fué un auténtico pionero, utilizando el proceso dye-transfer de Eastman Kodak, que él  desarrollaría de forma personal, haciendo sus propias copias, con un estilo y calidad inconfundibles.

Y desde luego cuando repasas las láminas de este joya de publicación, repito, ahora gratuita en formato digital, en lo que menos piensas es en la técnica, sino en el efecto cautivador de sus imágenes.

En las fotografía de Porter hay una atmosfera especial que te atrae, un equilibrio tonal sublime, que hace que puedas quedarte mirando la imagen casi hipnotizado por la sensación placentera que se percibe. En cuanto a la composición, en principio parece que no tenga nada que ver con las reglas formales a las que estamos acostumbrados. Muchas de sus imágenes están de algún modo basadas en esa “teoría del caos” a la que Porter dedico parte de su trabajo y donde él decía que radicaba la belleza de la naturaleza. Y a pesar de todo, se percibe un orden, un orden que sólo un maestro como él era capaz de poner en ese caos, para que el resto de los mortales pudiéramos disfrutar de esa belleza.

Aquí te pongo el enlace a la página del MET donde están estas y otras grandes obras de arte. Y yo por mi parte voy a ver si encuentro este libro en papel, pues no me conforme con ver estas imágenes en la pantalla.

Libros gratuitos de historia del arte del MET.

“Un horizonte falso” de Garcia-Alix

Vista de la imagen de entrada a la Exposición "Un horizonte falso"

Vista de la imagen de entrada a la Exposición “Un horizonte falso”

Ayer, jueves (26/2/2016), aprovechando un viaje a Madrid para recoger fotos de una exposición, y dejar otras para un concurso, en el que he sido preseleccionado. Me di una vuelta por las exposiciones temporales, tanto fotográficas como pictóricas, que en estos momentos hay en la capital. Imposible verlas todas, habrá que volver otro día, pues en estos momentos hay muchas  y de gran interés. Empiezo dando cuenta con una de las que más me impresionaron. Ya iré dando cuenta del resto, en otras entradas.

Se trata de la exposición “Un horizonte falso” de nuestro Premio Nacional de Fotografía Alberto García-Alix. No es la primera exposición suya que veo y que comento. En septiembre de 2014 expuso su colección “Autorretrato” en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Aquí está el  enlace a la entrada que hice sobre mi visita.

En este caso, y aunque siempre en su estilo de fotografía intimista y en cierto modo autobiográfica Garcia-Alix nos muestra una serie de imágenes impactantes, como flashes, abstracciones sacadas de sus vivencias, llenas de luces y sombras, y con las que  nos introduce en su universo fotográfico, un universo, que según él, tiene un horizonte falso. Y es que la fotografía estará siempre jugando con esa doble dualidad de la verdad y la ficción. Al fin y al cabo es para lo que ha sido creada, y como diría Fontcuberta no sabe hacer otra cosa que mentir.

Tengo que decir que me encanta Garcia-Alix. Es uno de los fotógrafos para los que la fotografía sigue siendo poesía, el mismo lo dice: “Para mí, la fotografía es poesía visual”; y compromiso “Fotografiar exige un paso al frente. Posicionarse frente a lo que se mira. También mirarse”.

Fiel a sí mismo y a su forma de entender la fotografía sigue utilizando exclusivamente la fotografía química, con su Hasselblad de 6×6, que le fuerza a ese formato cuadrado siempre presente en su obra. Y por lo pronto parece que no piensa pasarse a digital pues según manifiesta: “Lo digital es un cuarto de juguetes, es lo que llamo el capitalismo de la imagen, porque falsifica las emociones, y me quita la fe, a mí que soy un eterno  insatisfecho”

La exposición consta de un video y más de ochenta fotografías, por supuesto en blanco y negro, como todas sus fotos. En el video, y a través de su propia voz, nos introduce en los grandes bloques de los  que se compone la exposición: “retratos”, “supervivientes y caídos”, “motos”, …

Pienso que es una de esas exposiciones de imprescindible visita para cualquier amante de la fotografía. Cada una de las fotos te sobrepasa, y podrías quedarte horas sólo con ella, pensando en todo lo que esconde detrás. Y qué decir de la calidad técnica, de esos tonos desde el negro profundo hasta el blanco puro con una gama increíble de grises, con ese grano inigualable de la fotografía química, que los que hemos pasado muchas horas en el laboratorio casi podemos oler. Toda una delicatessen.
Aquí dejo un par de enlaces interesantes sobre la exposición:

Website de la exposición en la página de Tabacalera.

Artículo sobre la exposición en “El Pais”.

Reseña de la exposición en el diario 20 minutos.

 

 

Fotógrafos Magnum por “El Pais”

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Con el dominical de “El Pais” de este fin de semana comienza una colección de cuadernos de fotografía, sobre la obra de grandes fotógrafos de la agencia Magnum. 

La primera entrega está dedicada al que es considerado como el gran fotógrafo de guerra del siglo XX, y precisamente promotor, y uno de los fundadores de Magnum: Robert Capa.

Capa cubrió para la revista Life el famoso día D, del desembarco de Normandia, del que desafortunadamente, y por un error de revelado sólo pudieron salvarse 11 de sus 72 imágenes, y en no muy buenas condiciones, por lo que la revista Life les puso el calificativo de “slighly out of focus” (ligeramente desenfocadas), calificativo, que luego Capa, irónicamente, utilizaría para titular sus memorias de guerra.

Cubrió también el conflicto de la Guerra Civil Española, recorriendo gran parte del territorio español, y consiguiendo instantáneas de gran fuerza y un gran impacto visual.

Como foto de portada para esta primera entrega se ha elegido una de sus fotos más polémicas: “La muerte de un miliciano”, también conocida como “Republicano abatido”,  “El miliciano que cae”, etc. Esta foto, que ha sido calificada por todos los expertos como la instantánea bélica más impresionante y directa de todos los tiempos, es objeto de una polémica sobre su verosimilitud sobre la que ya se han escrito ríos  de tinta.

Parece  comprobado, al menos por algunos expertos, aunque también hay sus dudas, que la foto fue realizada en Cerro Muriano (Córdoba), y publicada por primera vez en la revista francesa Vu el 23 de Septiembre de 1936., junto con otra fotografía de un segundo miliciano, que cae con el mismo encuadre y a la misma hora, cosa que no parece muy probable. Sin embargo hoy sabemos el nombre de aquel miliciano Federico Borrell García, que realmente murió aquel día al frente.

Una teoría, bastante probable, apunta a que Capa salió en un día tranquilo a realizar unas fotos con varios milicianos en el campo, y que accidentalmente, fueron sorprendidos por fuego enemigo, y uno de ellos fue abatido. Lo que explicaría la gran pesadumbre que Capa tuvo durante mucho tiempo, sintiéndose culpable por su muerte.

En cualquier caso y como expresó su historiador Richard Whelan el que la foto sea un posado, o una muerte real es algo que ha sido totalmente trascendido por la fuerza de la imagen. Una imagen que tenía todo lo  necesario para convertirse en un icono histórico de la guerra, o al menos de la guerra del siglo XX.

Desde mi punto de vista, y aunque sé que muchos no estarán de acuerdo con esto, creo que Whelan tiene un punto de razón. La misión de fotoreportero es mostrarnos lo que ve, quizás Capa vio esta escena cientos de veces, pues era un fotógrafo de los que no están conformes si no cogen todo desde dentro. Una de sus frases celebres es: “si tus fotos no son suficientemente buenas, es porque no estás lo suficientemente cerca”.  Pero es realmente difícil pillar un momento como ese, por lo que es posible que lo recreara en un posado. Todos estamos acostumbrados a ver documentales de naturaleza, en los que sabemos que las escenas han sido concienzudamente preparadas, porque de otras forma sería imposibles de ver.  Pero confiamos en la profesionalidad del equipo que las realiza que sabemos que están mostrando algo que han vivido y que saben que es así.

Otra cosa es, que nos la venda como real, cuando no lo es. Su obligación hubiera sido contar como se realizo la foto realmente, pero parece que no lo hizo, o no lo dejo muy claro; al igual que tampoco lo hacen en los documentales a los que me refería.

Yo particularmente, y después de haber leído mucho sobre él y sus fotos, confío en la honestidad de este Fotoreportero con mayúsculas, que arriesgo tanto por conseguir siempre la mejor foto, que dejo su vida en el intento. Pues como es sabido, falleció el 25 de mayo en la región del delta de río Rojo al pisar una mina antipersona cuando cubría un reportaje sobre la guerra de Indochina, para la revista Life.

Para saber más sobre esta polémica foto puedes consultar algunos  de estos enlaces:

Estudio detallado de la imagen (pdf), por la Universitat Jaime I, según un método de análisis fotográfico propuesto por esta universidad, y del que ya hablare en otra entrada del blog. Pues autores como Javier Marzal o José A. Aguilar están realizando una labor fenomenal y con un rigor extraordinario en el estudio de la fotografía.

Página de Luca Pagni, crítico de fotografía italiano, que está convencido de la falsedad de la foto.

Artículo de Richard Whelan, su biógrafo ( en inglés), convencido de la veracidad de la foto.

Página de la web Fotografía digital, donde se reproduce un artículo del Periódico de Cataluña, que aporta pruebas de su falsedad.