Químico/analógico vs digital. Apariencia de realidad.

Sí cada uno barriera su acera...

Sí cada uno barriera su acera…

Repasando mi archivo de negativos, del que hoy extraigo esta imagen, me hacia una pregunta, quizás llevado por la nostalgia, y por mi resistencia a dejarme llevar, al menos totalmente por la era digital.

Por eso hago una reflexión, y al final una pregunta para que cada uno dejéis vuestra opinión.

No sé exactamente muy bien porque, pero me da la sensación que las fotografías químicas traspiraban más realidad que las digitales de hoy en día. Buscándole explicaciones más allá de las puramente sentimentales se me ocurren estos puntos.

1.- Las aparentes imperfecciones: grano, viñeteo, incluso pequeños puntos o arañazos, que podían deberse a mala manipulación en el positivado o en el revelado, nos hacen ver que nos encontramos ante una obra humana al fin y al cabo, ante algo real, en lo que no nos están engañando.

2.- Al tratarse de un proceso más complicado y desconocido pude pensarse que las manipulaciones no son posibles, o muy difíciles, cosa que hoy no ocurre, dado que todo el mundo sabe lo fácil de manipular que son las imágenes digitales, y por lo tanto estas últimas inspiran menos confianza.

3.- Estas imágenes las asociamos con una época más primitiva de la fotografía, en la que su principal función era describir la realidad tal cual. Como diría Fox Talbot la fotografía era el lápiz de la naturaleza. Hoy en día, sin embargo,  y coincidiendo en gran medida con la era digital, la fotografía ha irrumpido como un fenómeno social, presente en todos los campos, y por medio de la tecnología digital las imágenes se alteran y transforman para cumplir otras funciones, o las mismas, pero posiblemente de una manera mucho más efectiva. Y eso nos lleva a asociar digital con manipulación.

Puede haber muchas más explicaciones. O quizás esté equivocado, y esto no sea así. A ti ¿Qué te parece?

N.B. Se me olvidaba comentar, que la foto de inicio es una digitalización de un negativo de 36mm en b&n. Camara Zenith 12 xp. Objetivo Helios 50mm f 1.8. Película: Valca b&n 100 ASA

10 trucos para ser un gran poeta.

Un libro compartido.

Un libro compartido.

¿Creo que nadie se habrá creído este título verdad? No se lo habrá creído nadie que ya de entrada este versado en el arte de Virgilio o tantos otros poetas que en el mundo han sido, pero seguro, que tampoco ningún advenedizo en el arte de la métrica de la palabra, ha picado ante semejante reclamo.

Ahora sin embargo cambia la palabra poeta por “fotógrafo” ¿A qué cuela? A ciencia cierta que has visto cientos de titulares de este tipo:  “5 trucos para hacer retratos perfectos”, “Descubre en 5 pasos todos los secretos de los fotógrafos paisajistas”, “Como comenzar a hacer fotografías impresionantes….” Etc.

Si te fijas todos estos titulares están enlazados a webs con sus correspondientes sponsors publicitarios que cobran por mensaje mostrado o por click realizado. No importa que el cuerpo del texto se lea o no, o que se le saque algún provecho real en caso de leerlo. He comprobado, en la práctica, que la mayoría de la gente que los comparte en sus redes sociales o pulsa sobre el like, casi nunca han leído el artículo, pero eso no importa, ese parámetro no se mide por las empresas de publicidad de la red. ¿Qué más da? Lo importante es que su producto ha sido visto no sé cuantos miles de veces, que su página ha tenido no sé cuántos millones de visitas. Y por supuesto millones de “likes”.

Supongo que esto es otro de las manifestaciones de esta cultura de lo fácil y este mundo mercantilista en el que estamos sumergidos y del que es difícil escapar, pero me resulta curioso y creo que sería digno de estudio el saber por qué algunas disciplinas artísticas, técnicas, culturales o profesionales son más dadas a este tipo de reclamos. Hay muy pocos titulares de ese tipo referentes a la poesía como yo hago en el encabezado de esta entrada, o a la escritura en general. Tampoco muchos del tipo: “10 consejos para tocar el violín como Mozart”. Pero hay miles de ellos referentes a la fotografía como los que ya he mencionado, o a los idiomas: “Aprende alemán en dos semanas”. Curioso ¿verdad?

Con respecto a esto de los “likes”, o los “clikcs” o “número de visitas” ojala y todos significaran al menos una lectura activa del artículo al que hacen referencia, pero yo, cambiando los aplausos de otrora por los “likes” o “clicks” de ahora siempre recuerdo esa famosa fabula de Iriarte que terminaba diciendo.

Guarde para su regalo
esta sentencia el autor:
Si el sabio no aplaude malo,
si el necio aplaude peor.