Mi viaje a La Habana (Agosto/2016)

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La noticia con la que hoy nos hemos levantado: El fallecimiento del líder Cubano Fidel Castro me ha servido de pretexto para editar algunas de las cientos de imágenes que este verano me traje de Cuba, y principalmente de la maravillosa ciudad de La Habana.

Y es que La Habana es realmente sorprendente. Pasear por sus calles es como estar en un sueño, y al mismo tiempo vivir la vida desde lo más profundo. Después de conocerla, no me extraña que esta ciudad haya sido fuente de inspiración para tantos artistas: músicos, escritores, pintores, cineastas. En sus calles se respira poesía por todos sitios.

… Pero lo más fascinante de La Habana son sus gentes, que al fin y al cabo son las que levantan ese paisaje humano tan característico, que da color y vida a lo que en principio es una ciudad urbanísticamente decrépita. Gente que día a día llena sus calles, en la mayoría de los casos, con la única pretensión de vivir un día más, de disfrutar un día más, de lo que para ellos es lo más importante: el ahora, el momento presente. Y de disfrutarlo sin prisas, a su ritmo, fumándose la vida puro a puro, día a día.

Aquí dejo algunas de las cientos de imágenes que capture.

Escenas de La Habana n.º 2 (Hija, madre y abuela)

Escenas de la Habana, n.2 hija, madere y abuela

… Pero lo más fascinante de La Habana son sus gentes, que al fin y al cabo son las que levantan ese paisaje humano tan característico, que da color y vida a lo que en principio es una ciudad urbanísticamente decrépita. Gente que día a día llena sus calles, en la mayoría de los casos, con la única pretensión de vivir un día más, de disfrutar un día más, de lo que para ellos es lo más importante: el ahora, el momento presente. Y de disfrutarlo sin prisas, a su ritmo, fumándose la vida puro a puro, día a día.

 

Escenas de La Habana, nº 1

Escenas de La Habana , nº 1

Escenas de La Habana , nº 1

La Habana es realmente sorprendente. Pasear por sus calles es como estar en un sueño, y al mismo tiempo vivir la vida desde lo más profundo. Después de conocerla, no me extraña que esta ciudad haya sido fuente de inspiración para tantos artistas: músicos, escritores, pintores, cineastas. Y es que en sus calles se respira poesía por todos sitios.

La Habana (visión interior)

Portada del libro (c) Juan Manuel Díaz Burgos

Portada del libro (c) Juan Manuel Díaz Burgos

Ante la expectativa de un próximo viaje que realizaré a Cuba en fechas inmediatas, estoy intentando visualizar todo el material gráfico que me es posible sobre este país. Y tengo que decir que es muy abundante, principalmente en lo referido a La Habana, sobre todo desde que hace unos años se convirtió en destino fotográfico para muchos profesionales y fotógrafos amateurs, que realizan allí gran cantidad de cursos y talleres fotográficos. Y es que pocos sitios como este siguen quedando ajenos a la globalización que acabará arrasando con todas las culturas del planeta.

Pero quiero ver y leer cosas distintas a la amalgama de imágenes y textos que circulan por la Red. Y a veces no tan distintas, pero que han sido las fuentes que luego han inspirado al resto. Y en este sentido hoy traigo a este blog a una obra perteneciente a uno de los fotógrafos, que a mi entender desde hace ya mucho tiempo mejor a entendido y descrito las vida interior de La Habana. Se trata del español Juan Manuel Diaz Burgos.

Conocí a Diaz Burgos hace unos años en el Alandaluz Photofestival de Granada y me causo una gran impresión su humanidad y la sensaciones que transmitía al comentar su trabajo, un trabajo reposado, sin prisas, buscando la perfección. Por aquel entonces  ni siquiera  existía una página web dedicada a su obra, pues nos comentaba su aversión por las nuevas tecnologías, y su preferencia por la fotografía química. Ahora descubro que para deleite de todos, ya podemos, al menos ver su obra en una página,ignoro si también en su método de trabajo ha dado el salto al mundo digital, pero no viene al caso.

En la obra que ahora comento “La Habana: visión interior” Díaz Burgo nos muestra efectivamente la vida interior de La Habana, lejos de las típicas fotografía de turistas y visitantes exporádicos. Imágenes  en las que sin embargo se muestra un gran respeto por todos sus personajes, en las que no se impone ningún juicio de valor. Y en las que se pone de manifiesto un gran conocimiento de la cultura cubana. Su pretensión parece ser simplemente captar momentos, momentos íntimos, que sólo pueden reflejarse con esa naturalidad, gracias a una convivencia con sus personajes, en la que el propio autor corre el riesgo de convertirse en un participante más, pero que hacen posible una obra como esta.

El libro tiene un formato grande, de 29 x 29 cm., y la mayoría de las imágenes ocupan una hoja completa, a veces incluso están a doble página, por lo que puede disfrutarse a gusto de las mismas. Todas ellas son en blanco y negro, pensadas en blanco y negro, y en muchas ocasiones resaltando ese grano característico de la película que tanto nos gusta a los amantes de la fotografía química.

En mi viaje no creo que realice ni por aproximación ninguna foto como la de Díaz Burgos, pero al menos las llevaré presentes en mi cabeza, siempre es bueno llevar buenas referencias visuales.

 

Datos del libro

  • Nº de páginas: 124 págs.
  • Editorial: LUNWERG
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa dura
  • ISBN: 9788477828730
  • Año edición: 2007
  • Plaza de edición: BARCELONA