A un paso del Cañón del Colorado

Barranca del Burujón (Toledo)

Barranca del Burujón (Toledo)

A un paso del Cañón del Colorado.

Hay que ver cómo han evolucionado los medios de transporte. Ayer por la tarde, estaba en Daimiel, pensando dónde ir a hacer fotos, y se me ocurrió: ¿por qué no al Cañón del Colorado? Y en poco más de una hora allí estaba. Y aquí dejo algunas fotos para atestiguarlo.
Creo que a nadie sorprenderán la magnitud de esos desfiladeros y formaciones arenosas, pues ya hemos visto esas imágenes mil veces en anuncios y películas. Pero ahí queda mi aportación.
Aunque no llevaba equipamiento para macros, pues no quería pagar por sobrepeso en la aduana, no quise dejar pasar la oportunidad de traerme también algo de la flora y fauna de aquel lugar. Y por supuesto un recuerdo para algunos de mis acompañantes de tan precipitado de viaje.
Esperamos volver pronto a ese lugar sin igual. ¡Sobre todo teniéndolo tan cerquita!

Localización: Barranca del Burujón (Toledo)
Fecha de la toma: 19/08/2018

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Fotografía “impresionista” utilizando ICM

Mercacillo medieval, con técnica ICM

Mercacillo medieval, con técnica ICM

Me estoy dejando llevar últimamente por los derroteros de la fotografía impresionista. Algo que aúna dos de mis hobbies: la fotografía y la pintura, por lo que es un terreno en el que me encuentro muy cómodo y me esta dando grandes satisfacciones, aunque estoy empezando. Y precisamente para eso, para empezar, estoy practicando con una de las técnicas que permite este tipo de imágenes. Sus siglas en inglés, como es conocida habitualmente son ICM (Intentional Camera Movement) y traducido al castellano, donde no hay demasiada bibliografía: “Movimiento intencionado de Cámara”.

Las fotos que pongo en esta entrada las he realizado este fin de semana, en el mercadillo medieval que se ha emplazado en la Plaza de España, de Daimiel.

Vista las imágenes obtenidas, lo cierto es, que me da la sensación que transmiten exactamente lo que quería, que reflejan perfectamente lo que sentí cuando paseaba entre los puestos del mercadillo: Los juegos de luces, los colores de los toldos y banderas, y demás adornos; la gente pululando por los puestos, etc.

Por otro lado, siento que esta técnica, que básicamente consiste en mover la cámara deliberadamente, utilizando bajas velocidades de exposición, también concuerda perfectamente con mi forma reposada de entender últimamente  la fotografía, y hacia donde se encaminan la mayoría de los trabajos que estoy realizando. Con esta técnica dejo que el sensor se vaya llenando lentamente con los juegos de luces y color de los objetos, permitiéndome pintar con ellos mientras el obturador permanece abierto.

Tengo que decir, que mí única premisa, como casi siempre, es que las imágenes puedan considerarse fotografía, en el sentido de que la principal parte del trabajo se hace en el momento de la toma. Es decir trabajando con la luz, no con los bits. De echo el único procesado que utilizo es un revelado básico: curvas, saturación, contraste, etc., y siempre a un nivel general, sin tratamiento zonales.

En próximas entradas continuaré añadiendo y comentando lo que vaya aprendiendo sobre todas estas técnicas.

(Pulsa sobre las imágenes para ver toda la galería  a mayor tamaño)

Seeing Things (una delicia de libro)

Portada del libro Seeing Things by Joel Meyerowitz

Portada del libro Seeing Things by Joel Meyerowitz

En este vídeo os hago una brevísima reseña de esta delicia de libro del gran fotógrafo Joel Meyerowitz que me ha causado una gratísima impresión y con el que estoy disfrutando un montón.

Un libro que pretende enseñar a los niños a ver o leer las fotografías, pero del que los mayores podemos aprender mucho.

Web de Joel Meyerowitz: http://www.joelmeyerowitz.com/

Blog de Joel Meyerowitz: https://oncemorearoundthesun.com/

Visita a la exposición de Hiroshi Sugimoto.

Lobos de Alaska, 1994, Impresión a la gelatina de plata © Hiroshi Sugimoto

Lobos de Alaska, 1994, Impresión a la gelatina de plata © Hiroshi Sugimoto

Tenía muchas ganas de ver en directo algún trabajo de Hiroshi Sugimoto, pues es un autor al que muchas veces se hace referencia en revistas y libros de fotografía, sobre todo en ensayos y tesis que tratan sobre la experimentación y caminos alternativos de la imagen fotográfica. Y ayer tuve la oportunidad de hacerlo gracias a la exposición que sobre este autor nos presenta la Fundación Maphre en su sala de la calle Recoletos de Madrid.

Para quien no lo conozca, Hiroshi Sugimoto, es un fotógrafo japonés, nacido en Tokio en 1948, aunque afincado desde hace bastante tiempo en Nueva York. Su fotografía podemos calificarla de conceptual y experimental, al mismo tiempo que se caracteriza por una gran habilidad y perfección técnica, conseguida con unos procesos muy minuciosos, que comienzan la mayoría de las veces con tomas en una cámara de gran formato 8×10 y unas larguísimas exposiciones.

La exposición está compuesta de las cinco grandes series de Sugimoto: Seascapes (Paisajes marinos), en la que autor se plantea qué vio el primer ser humano cuando cuando se puso en pie y miró al mar. Protraits (Retratos), fotografías de estudio de personalidades históricas en las que resulta difícil darse cuenta del engaño que esconden, pues se trata de figuras modeladas en cera. Theaters (Cines), fotografias de larga exposición en las que se recoge en un único fotograma una representación o proyección completa de una obra, siendo la iluminación de la pantalla la única que hay en la escena. Dioramas, fotografías de paisajes prehistóricos tomadas la mayoría en el Museo de Historia Natural de Nueva York, pero en las que no se aprecia nada relacionado con la instalación del museo, para dar la impresión de una foto tomada en su entorno natural. Lightining Fields (Campos de relámpagos), serie en la que se muestra los efectos de las descargas eléctricas en una película negativa, produciendo figuras de gran belleza que sugieren paisajes y abstracciones.

Me ha sorprendido de esta exposición el tamaño de las copias, pues siempre  imagine estas obras en un formato pequeño, y todas ellas, sin embargo, están realizadas en un formato gigante de seguramente casi dos metros de lado. Y lo que no me ha sorprendido tanto, y que he podido constatar, es la gran calidad técnica de todas las imágenes, impresas en gelatina de plata y con una riqueza tonal impresionante.

En cuanto a la instalación, como siempre, sigo pensando que esta sala de la fundación Maphre es de las mejores existentes actualmente en Madrid, que ya es decir, para realizar exposiciones fotográficas, con una iluminación supercuidada, yo diría que casi perfecta, que permite contemplar las imágenes con todos sus detalles desde cualquier ángulo, y sin ningún tipo de reflejos, algo que no es tarea fácil si pensamos que, como es el caso, todas las obras están enmarcadas con un cristal parcialmente separado de la imagen.

Los detalles de la exposición, e incluso la posibilidad de una visita virtual los tienes en este enlace de la web de  Mapfre

 

Las tres miradas


Categoria: Desgranando un libro –
Poética fotográfica (LLorenç Raich Muñoz)

Todo autor tiene tres miradas. Cuando alguien toma una cámara por primera vez con el fin de expresar algo, se encuentra, al igual que los precursores de la fotografía, ante su primera mirada.

Después hay otra mirada que surge durante el proceso evolutivo de cada uno, en la madurez de la obra de cada autor . Es de suponer que en esta etapa ya se conocen todos los entresijos del leguaje, todos sus recursos y posibilidades. En esta etapa se logra la primera aportación personal al lenguaje y a la historia del medio.

Y al final, hay una tercera mirada donde se busca la reafirmación. Pero en todas las miradas debe haber una reflexión que nos haga cuestionarnos nuestra trayectoria, que nos haga pensar ¿Cuales son los espacios, o los tiempos a los que la fotografía aún no ha llegado a acceder?

Bueno, quizás  hoy me he puesto muy profundo con estos pensamientos  que me surgieron a raíz del libro de Raich Muñoz, pero creo que son interesantes y que puede ayudarnos a ver y comprender la evolución de los grandes maestros de la fotografía, y por qué no también la nuestra. Y tú ¿En qué punto?, ¿En qué mirada te encuentras?

Esto también nos puede llevar a ponernos según nos sugiere el propio Raich en la situación de los precursores de la fotografía , momento en el que no había unos referentes, y por lo tanto sus propuestas eran siempre una primera mirada. No en vano en la segunda cubierta del libro de Talbot “The Pencil of Nature”, al que pronto dedicaré una entrada del blog, aparece el siguiente epígrafe extraído de las Geórgicas (III, 293) de Virgilio: “juvat irejugis qua nulla priorum castaliam molli devertitur orbita clivo” ( me place caminar por las cumbres donde antes nadie ha dejado sus huellas para bajar por las suaves laderas de la Castalia). Algo cada vez más difícil de conseguir, pues ya sabemos que hoy puede pensarse que esta todo explotado, pero en cada uno de nosotros hay algo que nos hace ver la realidad de forma de distinta, y hay pienso que esta nuestras cumbres sin pisar, ahí es donde debemos profundizar a la hora  de desarrollar nuestro caminar fotográfico, o eso me parece a mí.