Amapolas en el Güadiana (serie amapolas – n. 28 )

Amapolas en la ribera del Guadiana

Amapolas en la ribera del Güadiana

Y así es como pueden verse esta primavera las amapolas en la ribera del Güadiana, a su paso por el paraje del Molino de Griñón. Hice la fotografía ya muy avanzada aprovechando la luz que se filtraba entre algunos de los arboles y que iluminaban lateralmente a las amapolas para destacarlas sobre el reflejo de la vegetación en el agua. En estos casos no es necesario usar diafragmas muy abiertos para conseguir la borrosidad del fondo, pues el propio reflejo de por si, ya es suficiente para conseguir ese efecto

 

Shutter Speed 1/45 s
F-Number f/9.5
ISO ISO 400
Focal Length 90 mm
Procesado: Se han realizado sólo los ajustes habituales de procesado: Niveles, claridad, saturación y exposición. Siempre a nivel general sin retoques parciales ni máscaras de ningún tipo.

Caballo “enmarcado” en el río Bullaque

Caballo enmarcado en el río Bullaque

Son muchos los recursos a los que podemos acudir para conseguir sensación de profundidad en la fotografía: jugar con las líneas de perspectiva, el tono, el color, la nitidez, etc. Pero uno de las técnicas con grandes posibilidades de éxito en este sentido es jugar con los marcos. Y eso es lo que hice en esta foto. Las ramas tanto en la parte de abajo como arriba de la imagen crean un marco que ayudan al espectador a introducirse en la escena, dando sensación de profundidad.

Un fotógrafo que hizo un gran uso de este recurso fue Walker Evans, que con frecuencia aprovechaba ventanas y puertas de edificios  para utilizarlos como marcos. Unos motivos, quizás ya hoy demasiado explotados, y que en cierto modo deberíamos tratar de evitar para no caer en el cliché, a no ser claro que lo hagamos de una forma novedosa, aportando algo distinto.

No todos son ventajas evidentemente, y las fotos con marcos no suelen ser lo más adecuado si lo que queremos es transmitir sensación de espontaneidad y dinamismo. Pues muy al contrario, con el uso de marcos lo que conseguimos es por lo general dar sensación de orden y rigidez, dejando poco juego al espectador para sus propias interpretaciones. Claro que todo esto, como siempre que hablemos de diseño y composición, es muy relativo y en otra ocasión pondré otra imagen en la que jugando con los marcos lo que consigo es precisamente introducir movimiento en la imagen.

Por otro lado, la foto la realice uno de estos días, de esta calurosa semana que hemos pasado. En un paraje del rio Bullaque, en los que aún corre el agua dando sensación de frescor, y donde puedes aprovechar para remojarte los pies, antes, durante o después de hacer la foto, independientemente de que tenga o no marcos.