Un paseo con el viejo Pentax 50mm

Pentax

Asahi_pentax_50mm_1_7

Reconozco que soy un poco fetichista con los dispositivos fotográficos. Y que me chiflan las cámaras, lentes, fotómetros y demás artilugios antiguos. Ayer por la mañana salí a hacer fotos con un objetivo que en realidad he usado muy poco. El Asahi Pentax-A SMC 50mm, 1,7. Uno de esos objetivos de los de antes, de construcción metálica, con sus marcas de distancias y profundidad de campo, con selector de diafragma en el propio objetivo, y eso sí, de enfoque manual.

Mi único propósito disfrutar del paseo y del placer de utilizar este objetivo, viendo un poco hasta donde se puede llegar con él, con una cámara digital de las actuales. Y digo esto porque en muchos foros se dice que estas lentes no están preparadas para las actuales cámaras digitales ni por la capacidad de resolución de sus cristales ni por el tratamiento que llevan. Pero a mí me gusta el look que impregnan en las capturas, realmente se nota algo especial.

En total hice 36 fotos, que quitando unas cuantas mal enfocadas (debido a que el enfoque manual no se lleva muy bien con mí presbicia) y alguna que era repetitiva se han quedado en 26, más la foto del propio objetivo que también la pongo.

¿Quemada o en clave alta?

En na playa de Javea

¿Quemada o clave alta?
Hay quién al ver esta imagen dirá que técnicamente no es correcta pues tanto el cielo como las partes más claras del agua están quemadas, pero ¿y si está hecho a propósito? entonces la cosa cambia, y podríamos decir que es una imagen en clave alta. Por cierto que una imagen en clave alta puede tener negros profundos, la única condición es que en ella predominen los claros, como podría comprobarse en el histograma de esta.
Pero más allá de toda está discusión técnica el caso es que quise hacerla así para que de alguna forma las rocas aparecieran suspendidas en la nada, en una especie de paisaje fantasmagórico, y de entrada, esto me permitió captar esos preciosos reflejos naranjas del Sol en el primer plano del agua que junto con los tonos verdosos del musgo, hacen que esta foto, a mi por lo menos me vuelva loco, y no me canse de contemplarla. Espero que os guste.