Homenaje a Anna Atkins

Pluma de Cigüeña, cianotipia sobre papel Canson Torchon 270 gms

Aunque el invento de la cianotipia se lo debemos a  John Herschel, del que ya hablaré otro día, la primera persona que realmente saco provecho de este invento fue Anna Atkins, botánica británica, que es considerada la primera fotógrafa de la historia. Y es que Anna Atkins era muy amiga de Herschel, de forma que cuando este le mostró su descubrimiento, enseguida vio la idoneidad del mismo para su labor como científica. Utilizándolo para representar de una forma mucho más fidedigna que con los dibujos, las especies científicas, en especial la parte de la botánica a la que ella más se dedicaba: plantas, helechos, plantas en flor, algas

Anna Atkins – fuente:wikipedia derechos: Creative commons

En su obra no sólo podemos apreciar su pasión por la naturaleza, heredada posiblemente de su padre John George Children un reconocido químico, minerólogo y zoólogo, sino que va más allá de la mera divulgación científica, y al igual que otros biólogos como Karl Blossfeld hace gala de unas grandes inquietudes artísticas. Su cuidada disposición de las plantas, flores y helechos, sobre el fondo azul prusia de la cianotipia, crea estampas de una belleza sublime, a veces cerca de lo onírico y fantasmagórico.

Cianotipia de Atkins which, incluida en su libro, Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions ( 1843). –

Fruto de su trabajo fueron varios libros de diversas especies científicas, con imagenes cianotípicas. Entre ellos cabe destacar «Photographs of British Algae» (fotografias de algas britámnicas), que hoy en día está considerado como el primer libro impreso e ilustrado con fotografías. No obstante, y como suele pasar, en la mayoría de las ocasiones, con la obra de grandes mujeres, tuvo que pasar más de un siglo para que su trabajo fuera reconocido.

En la foto que presento hoy, no parto como en las ocasiones anteriores, de un negativo fotográfico sobre acetato, sino que al igual que hacía Anna Atkins, he colocado el objeto, en esta ocasión la pluma de una cigüeña, directamente sobre el papel sensibilizado con las sales férricas. Esta podría decirse que es la forma más directa de realizar una fotografía, pues no interviene la cámara fotográfica, no se usan negativos intermedios, ni sensores electrónicos, es el propio objeto el que al interponerse a los rayos de Sol o lámpara ultravioleta proyecta directamente su sombra sobre el papel. El resultado, excepto por el azul de la cianotipia, nos recuerda evidentemente a los rayogramas de Man Ray aunque su trabajo es muy posterior al descubrimiento de la técnica cianotípica.

En el caso de la obra que hoy os presento prima evidentemente por encima del valor taxonómico, la pretensión artística o poética de la misma e incluso esto último quizás sea algo pretencioso, pues es la tercera cianotipia que realizo y el objetivo principal más que nada es el aprendizaje de esta técnica.