Visita virtual en 360 º a “Ardea Cinerea”

Pulsa sobre la imagen para acceder a la visita virtual.

Acabo de incorporar una nueva imagen en 360ª a mi galería. En este caso se trata de un tour en el que muestro la extraordinaria exposición pictórica “Ardea Cinerea” de Jesús Rodriguez de Guzman, que tiene lugar en la Casa de la Cultura de Daimiel del 15/12/2017 al 18/01/2018. Esta claro que no tiene nada que ver una visita virtual con el disfrute de las obras de arte presencialmente, pero al menos puede servir de consuelo para quién no haya podido visitarla.

Este es el enlace:

Visita virtual a la exposición “Ardena Cinerea”

Sobre la exposición me remito a lo que ya dije en su día:

La inauguración de una exposición es siempre un acto cultural de gran trascendencia, pero en algunos casos, como el presente, adquiere una relevancia especial. Se trata de la primera exposición individual de Jesús Rodríguez de Guzmán. Alguien que no sólo pinta, sino que tiene un talento especial, para dicha disciplina. Algo que se percibe nada más ver su obra. Jesús Rodríguez (Chechu) es de esos artistas que con una simple pincelada son capaces de plasmar un rayo de luz que ilumina todo un recinto. Que sabe captar el ambiente y la idiosincrasia de un paraje con unos pocos detalles. Una exposición muy recomendable, para conocer el buen hacer de este joven artista Daimieleño. ¡Veremos con qué nos sorprende!

Lineas verticales o ejes en la composición.

Columna de Trajano, y Iglesia Santo Nombre de María (Roma 2011)

Columna de Trajano, y Iglesia Santo Nombre de María (Roma 2011)

Como casi siempre utilizaré una de mis imágenes para hablar sobre un tema fotográfico, en este caso hablaré de las líneas verticales, o ejes, en la fotografía.
La imagen que en esta ocasión he seleccionado es esta  que pongo en la portada, con la que me encontré hace unos días repasando mi archivo fotográfico. Se trata de una foto realizada en Roma el año 2011 en el que puede verse en el centro la Columna de Trajano, flanqueada por un par más de columnas, de las ruinas de propio Foro de Trajano y teniendo como fondo la iglesia del Santo Nombre de María.

Si pruebas a poner líneas verticales en tus fotos, verás que estas suelen llevarse todo el protagonismo
Es bien conocida la importancia de los ejes verticales en la composición. Según algunos estudios, esa gran importancia, se debe a que la simetría humana es vertical, y al hecho de que refuerzan algo muy innato en el hombre que es la fuerza de la gravedad, que va de arriba hacia abajo. De hecho,  si pruebas a poner líneas verticales en tus fotos, verás que estas suelen llevarse todo el protagonismo, y que con mucha frecuencia tenemos que jugar con otros elementos para equilibrar la imagen.

El incluir elementos horizontales en la base le da estabilidad a la composición
En este caso he jugado con tres ejes verticales, o cuatro, si tenemos en cuenta la torre de la iglesia, aunque ese lo percibimos más bien como un fondo, formando parte del eje horizontal que forman los edificios del segundo plano. Y aquí hay un primer concepto importante que me gustaría destacar. El incluir elementos horizontales en la base le da estabilidad a la composición, las columnas en este caso, da así una apariencia de mucha más solidez que si no estuvieran los edificios del fondo.

Las formas verticales, por lo general, se llevan mejor con un formato vertical, pero esto no siempre es así…
Las formas verticales, por lo general, se llevan mejor con un formato vertical, pero esto no siempre es así, y como puedes ver yo he utilizado un formato horizontal. Esto es así porque cuando tenemos varias líneas verticales paralelas el formato horizontal puede ser más adecuado. Y más adelante te explico como he transformado la imagen en la edición para conseguir que esto sea así.

Aunque este no es el tema de la entrada, también podemos hablar del ritmo. Como ves con las líneas verticales de esta imagen se ha creado un ritmo, el cual da extensión a la fotografía, puede pensarse que hay más columnas por la izquierda, y que también estas continúan por la derecha de la imagen. A dar esta amplitud también colabora, claro está, el hecho de que el formato sea horizontal.

Como ahora no viene al caso, paso de evaluar el hecho del equilibrio de la imagen, y de los pesos visuales de los diferentes elementos que aparecen, que son por cierto muy interesantes, pero que en todo caso analizaría en otra entrada del blog.

Otro aspecto a tener en cuenta cuando incluyamos ejes verticales es que el espectador tiende a compararlos con los lados de la imagen
Otro aspecto a tener en cuenta cuando incluyamos ejes verticales es que el espectador tiende a compararlos con los lados de la imagen, y que no los percibimos como totalmente verticales sin estos elementos no son paralelos entre sí, causando una mala sensación sobre todo cuando están situados muy cercanos a los bordes de la imagen.

Bien ahora os pongo la imagen original y explico los cambios que he realizado, aunque creo que son bastante evidentes.

Columna de Trajano. Imagen original, sin procesado ni edición.

Columna de Trajano. Imagen original, sin procesado ni edición.

El primero, es que he pasado la imagen a blanco y negro, sin hacerle nada especial pues la imagen tenía un histograma perfecto, y no quise retocarle nada más. Eso sí le puso un pequeño filtro de ruido, que ya tengo personalizado, para darle más el aire de una foto química y quitarle ese aspecto digital que no me gusta nada, sobre todo en las fotos en blanco y negro. Este paso a blanco y negro está más que justificado por el hecho de que en este caso el color no aporta nada a la imagen, y si acaso lo que hace es distraernos, y no dejarnos ver lo más importante, la distribución de luces y volúmenes, y en definitiva la composición.

Y lo que más afecta a la imagen, es que le apliqué una corrección geométrica vertical, algo que no hubiera sido necesario de tener un objetivo descentrable (800 euros tienen la culpa), pero que puede solucionarse, al menos parcialmente con la edición. Y porque digo que esto es lo que más afecta a la imagen, porque la composición cambia totalmente, ahora no tenemos tres ejes verticales paralelos, que forman un frente y que tienen un ritmo. Tenemos “un todo”, tres o cuatro ejes, si incluimos la iglesia, con un punto de fuga común, que en este caso queda fuera de la imagen, por arriba, pero que tal y como digo vemos en cierto modo unidos por un origen o destino común. Hemos perdido el ritmo de la imagen, aunque evidentemente hemos ganado otras cosas, pero que en este caso no me interesaban. Ahora quizás hubiera estado más justificada una composición vertical. Y fíjate, tal y como te comentaba, lo horrible que queda esa inclinación producida por la perspectiva, sobre todo en la columna de la izquierda, al estar tan pegada al borde de la imagen.

Y por ahora creo que ya está bien por hoy, si acaso y para que no sea todo arquitectura y líneas, resaltar que  el punctum de la imagen, que diría Barthes, quizás esté en la paloma del primer plano de la izquierda, que por cierto influye bastante en el equilibrio de los pesos.

10 trucos para ser un gran poeta.

Un libro compartido.

Un libro compartido.

¿Creo que nadie se habrá creído este título verdad? No se lo habrá creído nadie que ya de entrada este versado en el arte de Virgilio o tantos otros poetas que en el mundo han sido, pero seguro, que tampoco ningún advenedizo en el arte de la métrica de la palabra, ha picado ante semejante reclamo.

Ahora sin embargo cambia la palabra poeta por “fotógrafo” ¿A qué cuela? A ciencia cierta que has visto cientos de titulares de este tipo:  “5 trucos para hacer retratos perfectos”, “Descubre en 5 pasos todos los secretos de los fotógrafos paisajistas”, “Como comenzar a hacer fotografías impresionantes….” Etc.

Si te fijas todos estos titulares están enlazados a webs con sus correspondientes sponsors publicitarios que cobran por mensaje mostrado o por click realizado. No importa que el cuerpo del texto se lea o no, o que se le saque algún provecho real en caso de leerlo. He comprobado, en la práctica, que la mayoría de la gente que los comparte en sus redes sociales o pulsa sobre el like, casi nunca han leído el artículo, pero eso no importa, ese parámetro no se mide por las empresas de publicidad de la red. ¿Qué más da? Lo importante es que su producto ha sido visto no sé cuantos miles de veces, que su página ha tenido no sé cuántos millones de visitas. Y por supuesto millones de “likes”.

Supongo que esto es otro de las manifestaciones de esta cultura de lo fácil y este mundo mercantilista en el que estamos sumergidos y del que es difícil escapar, pero me resulta curioso y creo que sería digno de estudio el saber por qué algunas disciplinas artísticas, técnicas, culturales o profesionales son más dadas a este tipo de reclamos. Hay muy pocos titulares de ese tipo referentes a la poesía como yo hago en el encabezado de esta entrada, o a la escritura en general. Tampoco muchos del tipo: “10 consejos para tocar el violín como Mozart”. Pero hay miles de ellos referentes a la fotografía como los que ya he mencionado, o a los idiomas: “Aprende alemán en dos semanas”. Curioso ¿verdad?

Con respecto a esto de los “likes”, o los “clikcs” o “número de visitas” ojala y todos significaran al menos una lectura activa del artículo al que hacen referencia, pero yo, cambiando los aplausos de otrora por los “likes” o “clicks” de ahora siempre recuerdo esa famosa fabula de Iriarte que terminaba diciendo.

Guarde para su regalo
esta sentencia el autor:
Si el sabio no aplaude malo,
si el necio aplaude peor.

“Intimate Landscape” , y otros 416 libros de arte gratis.

Líquenes en el árbol de palo santo . Isla Barington ,Islas Galápagos . 21 de mayo de 1966 (Eliot Porter)

Líquenes en el árbol de palo santo . Isla Barington ,Islas Galápagos . 21 de mayo de 1966 (Eliot Porter)

Hace un par de días , una amiga compartía en una red social un enlace, en el que se informaba que el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, había colgado en la red, para su visionado, o descarga de forma gratuita, 417 libro de su colección de historia del arte.

La verdad es que la colección es impresionante, y lo primero que hice fue testear los libros que había referentes a fotografía, que sí que hay unos cuantos, y a continuación puse el nombre de un fotógrafo americano que me vino a la mente: Eliot Porter. Y así fue como encontré una de sus obras, que no conocía, y que lleva por título “Intimated landscape” (Paisajes íntimos), obra publicada por The Metropolitan Museum of Art of New York.

En el libro se recoge en 55 imágenes, o más bien debería decir láminas, para ser un poco más fiel a la traducción de la obra que usa la palabra inglesa “plates”, las obras correspondientes a la exposición qpo MET realizo en 1979 sobre Eliot Porter.

Eliot Porter  ha sido muy reconocido, entre otras cosas, por sus trabajos en fotografía a color, en la que fué un auténtico pionero, utilizando el proceso dye-transfer de Eastman Kodak, que él  desarrollaría de forma personal, haciendo sus propias copias, con un estilo y calidad inconfundibles.

Y desde luego cuando repasas las láminas de este joya de publicación, repito, ahora gratuita en formato digital, en lo que menos piensas es en la técnica, sino en el efecto cautivador de sus imágenes.

En las fotografía de Porter hay una atmosfera especial que te atrae, un equilibrio tonal sublime, que hace que puedas quedarte mirando la imagen casi hipnotizado por la sensación placentera que se percibe. En cuanto a la composición, en principio parece que no tenga nada que ver con las reglas formales a las que estamos acostumbrados. Muchas de sus imágenes están de algún modo basadas en esa “teoría del caos” a la que Porter dedico parte de su trabajo y donde él decía que radicaba la belleza de la naturaleza. Y a pesar de todo, se percibe un orden, un orden que sólo un maestro como él era capaz de poner en ese caos, para que el resto de los mortales pudiéramos disfrutar de esa belleza.

Aquí te pongo el enlace a la página del MET donde están estas y otras grandes obras de arte. Y yo por mi parte voy a ver si encuentro este libro en papel, pues no me conforme con ver estas imágenes en la pantalla.

Libros gratuitos de historia del arte del MET.

“Un horizonte falso” de Garcia-Alix

Vista de la imagen de entrada a la Exposición "Un horizonte falso"

Vista de la imagen de entrada a la Exposición “Un horizonte falso”

Ayer, jueves (26/2/2016), aprovechando un viaje a Madrid para recoger fotos de una exposición, y dejar otras para un concurso, en el que he sido preseleccionado. Me di una vuelta por las exposiciones temporales, tanto fotográficas como pictóricas, que en estos momentos hay en la capital. Imposible verlas todas, habrá que volver otro día, pues en estos momentos hay muchas  y de gran interés. Empiezo dando cuenta con una de las que más me impresionaron. Ya iré dando cuenta del resto, en otras entradas.

Se trata de la exposición “Un horizonte falso” de nuestro Premio Nacional de Fotografía Alberto García-Alix. No es la primera exposición suya que veo y que comento. En septiembre de 2014 expuso su colección “Autorretrato” en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Aquí está el  enlace a la entrada que hice sobre mi visita.

En este caso, y aunque siempre en su estilo de fotografía intimista y en cierto modo autobiográfica Garcia-Alix nos muestra una serie de imágenes impactantes, como flashes, abstracciones sacadas de sus vivencias, llenas de luces y sombras, y con las que  nos introduce en su universo fotográfico, un universo, que según él, tiene un horizonte falso. Y es que la fotografía estará siempre jugando con esa doble dualidad de la verdad y la ficción. Al fin y al cabo es para lo que ha sido creada, y como diría Fontcuberta no sabe hacer otra cosa que mentir.

Tengo que decir que me encanta Garcia-Alix. Es uno de los fotógrafos para los que la fotografía sigue siendo poesía, el mismo lo dice: “Para mí, la fotografía es poesía visual”; y compromiso “Fotografiar exige un paso al frente. Posicionarse frente a lo que se mira. También mirarse”.

Fiel a sí mismo y a su forma de entender la fotografía sigue utilizando exclusivamente la fotografía química, con su Hasselblad de 6×6, que le fuerza a ese formato cuadrado siempre presente en su obra. Y por lo pronto parece que no piensa pasarse a digital pues según manifiesta: “Lo digital es un cuarto de juguetes, es lo que llamo el capitalismo de la imagen, porque falsifica las emociones, y me quita la fe, a mí que soy un eterno  insatisfecho”

La exposición consta de un video y más de ochenta fotografías, por supuesto en blanco y negro, como todas sus fotos. En el video, y a través de su propia voz, nos introduce en los grandes bloques de los  que se compone la exposición: “retratos”, “supervivientes y caídos”, “motos”, …

Pienso que es una de esas exposiciones de imprescindible visita para cualquier amante de la fotografía. Cada una de las fotos te sobrepasa, y podrías quedarte horas sólo con ella, pensando en todo lo que esconde detrás. Y qué decir de la calidad técnica, de esos tonos desde el negro profundo hasta el blanco puro con una gama increíble de grises, con ese grano inigualable de la fotografía química, que los que hemos pasado muchas horas en el laboratorio casi podemos oler. Toda una delicatessen.
Aquí dejo un par de enlaces interesantes sobre la exposición:

Website de la exposición en la página de Tabacalera.

Artículo sobre la exposición en “El Pais”.

Reseña de la exposición en el diario 20 minutos.